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Cuentos de hadas Rapunzel

Esta vez les traemos uno de los cuentos que en lo personal a mi me encanta, espero que a ustedes les pase los mismo. Había una vez un matrimonio muy humilde que esperaba su primer hijo. La mujer siempre salía por la ventana y observaba con demasiado antojo las lechugas que crecían en una huerta que se encontraba a unos pasos de su domicilio.

– ¡Cómo quisiera comerme ahora mismo un par de estas deliciosas lechugas! Le decía a su esposo.

– Mujer, no puedo ir por ellas, ya que la huerta pertenece a una vieja bruja y si observa que entro sin su permiso puede enfadarse no solamente conmigo, sino que también arremetería contra ti.

– Pues te juro que yo no comeré otra cosa que no sean esas hortalizas.

Cuentos de hadas Rapunzel

Para no hacerles el cuento tan largo, solamente les diré que pasaron varias noches hasta que al final el hombre se decidió a entrar a hurtar unas cuantas lechugas.

No bien había cogido cuatro, la bruja se le apareció y vociferó lo siguiente:

– Debes de ser un hombre muy valiente. Mira que atreverse a entrar a mi propiedad a robarme, no cualquiera. Sólo por eso, no te mataré.

– Lo siento mucho señora, lo que ocurre es que mi esposa está embarazada y tiene ansias de comer lechuga y en este momento no tengo el dinero como para pagarlas. Pero, si usted me deja regresar a mi hogar, yo le prometo que le pagaré en cuanto pueda.

– Excelente. Quiero que cuando nazca tu hijo, me no entregues inmediatamente. En caso de que no lo hagas, una maldición fatal caerá sobre tus descendientes.

El tiempo transcurrió y la esposa del campesino dio a luz a una lindísima niña a la que la hechicera bautizó con el nombre de Rapunzel. Pasaron los años, y al notar que la hermosura de la joven iba aumentando, cuando ésta cumplió 15 años decidió encerrarla en una vieja torre para que no pudiera escapar.

Cada vez que la bruja la iba a visitar, le gritaba fuertemente:

– Rapunzel ya he venido, deja caer tu trenza para que pueda subir.

En uno de esos días, un príncipe pasó por el camino en donde se encontraba la torre y observo tanto la belleza de la chica como el ritual que practicaba la bruja para poder ascender hasta la ventana en donde se hallaba Rapunzel.

El príncipe dejo que la hechicera partiera y a los pocos minutos pronunció las mismas palabras, esperando que la muchacha atendiera el llamado. Rapunzel sin asomarse dejó caer su cabello, con lo que el joven pudo subir.

Como era lógico, la chica se asustó al ver por primera vez a un hombre. No obstante, él le propuso matrimonio, diciéndole que ella sería tratada como se merecía y no estando encerrada tal y como una esclava.

Rapunzel aceptó casarse con él, pero pronto se dio cuenta de que no había forma de salir de la torre.

– No te preocupes, la siguiente vez que venga a buscarte te traeré estambre suficiente para que puedas elaborar una escalera y así puedas bajar.

Sin embargo, la bruja se dio cuenta del plan antes de que Rapunzel pudiera escapar. A ella la mandó con un encantamiento a una tierra lejana y a él lo dejó ciego.

Increíblemente, eso sólo hizo que el príncipe tuviera las fuerzas suficientes como para salir a buscarla hasta el fin del mundo. Buscó y buscó hasta que un día alcanzó a escuchar a una joven que cantaba una melodía muy triste.

De inmediato, reconoció la voz de Rapunzel y corrió hacia ella. La chica lo vio y rompió en llanto mientras lo abrazaba. Sus lágrimas alcanzaron a tocar los ojos del príncipe, quien de inmediato recuperó la vista.

Después de eso, se casaron y fueron felices para siempre.

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Name: Fernanda

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